
LA VERDADERA INDEPENDENCIA DEL PERUCuántos pueblos en el mundo han tenido un precursor de nuestra libertad que haya significado tanto, que haya muerto en forma tan despiadada y que no tenga un lugar privilegiado entre los hombres a honrar? El 18 de mayo de 1781, fecha de su ejecución, debía conmemorarse como el Día Nacional con desfiles y alegorías, pero es un día cualquiera. Por temor o racismo se ha tratado de adormecer la conciencia revolucionaria del pueblo. Tupac Amaru luchó cara a cara y levantó a las masas, no asesinó a inocentes ni peleó a escondidas.
La invasión de los españoles tuvo dignos héroes de la resistencia. En el Perú en los festejos de la independencia se les ha ignorado a los verdaderos héroes de la liberación para dar al indio la imagen de sumiso e ignorante. México recuerda con fervor a Cuauhtémoc. Nosotros los que nacimos en el Perú no 0hemos dado ningún reconocimiento a Manco Inca, el iniciador de la independencia peruana, a pesar de que su rebelión causó el doble de bajas españolas que las sufridas por los conquistadores en México. Su resistencia de guerra permanente duró 1534 a 1572 fecha en que fue asesinado el último inca. Tampoco se hace recordación a Cahuide, el jefe que defendió el asedio a la fortaleza cusqueña de Saccahuaman y que asombró a Hernando Pizarro por su valentía y figura ordenando que lo tomasen vivo. Cahuide luchó hasta el final y al verse perdido no quiso dar gusto a los españoles y se arrojó desde la alta muralla encima de ellos.
Otro general que luchó por la expulsión de los invasores venidos de España fue el general de Manco Inca, llamado Titu Yupanqui bajó desde Jauja dispuesto a acabar con todos los españoles de Lima o morir. La asedió, la atacó y murió en el intento. Estos héroes de la resistencia indígena están relegados a páginas de libros de historia. Ningún homenaje público, ninguna palabra oficial en los homenajes de la independencia. Las consecuencias del silencio son tristes porque late en el fondo de la sangre de nuestros pobladores un indignación peligrosa contra los descendientes de los criollo, que han falsificado la historia para seguir usufructuando el poder político y económico de la nación peruana.
En realidad el máximo héroe continuador de la lucha de la emancipación peruana fue José Gabriel Condorcanqui, Túpac Amaru. Mestizo, curaca de Pampamarca, Surimana y Tungasuca, cansado de ver tanta opresión e injusticias de los invasores se levantó en armas en 1780, sus huestes estaban armadas con palos y piedras. Posteriormente lograron sublevar a la gran región andina y consiguieron algunos fusiles. Ganó varias batallas. Se le unieron blancos y negros a quienes dio libertad, (un siglo antes que Lincoln). Llegó a formar un ejército de más de cincuenta mil hombres. Su osadía aterrorizó a los españoles quienes se reforzaron apropiadamente y finalmente lo derrotaron el 6 de abril de 1781. La represión española fue sangrienta, cien mil personas fueron ejecutadas. Antes de dar muerte a Tupac Amaru le obligaron a ver la ejecución de sus amigos y familiares. A su joven hijo Hipólito le cortaron la lengua y después le ahorcaron; su esposa, Micaela Bastidas, por tener el cuello muy fino, resistió a la pena del garrote vil, entonces la estrangularon con sogas y terminaron matándola a puntapiés. A Túpac Amaru se le cortó la lengua, luego se le quiso desmembrar atando sus extremidades a cuatro caballos: lo que consiguieron fue descoyuntarlo. Al no morir le arrastraron al cadalso y le cortaron la cabeza. Así no solamente dio una simple proclama de las independencia sino entregó su sangre por la libertad del Perú y de América.
¿Cuántos pueblos en el mundo han tenido un precursor de nuestra libertad que haya significado tanto, que haya muerto en forma tan despiadada y que no tenga un lugar privilegiado entre los hombres a honrar? El 18 de mayo de 1781, fecha de su ejecución, debía conmemorarse como el Día Nacional con desfiles y alegorías, pero es un día cualquiera. Por temor o racismo se ha tratado de adormecer la conciencia revolucionaria del pueblo. Tupac Amaru luchó cara a cara y levantó a las masas, no asesinó a inocentes ni peleó a escondidas. Sólo una larga avenida lleva su nombre, recorre el sector más pobre de nuestra capital. Millones de peruanos viven alrededor de ella queriendo testificar que de nada sirvió la inmolación del mayor héroe de nuestra historia.
En realidad San Martín solo es el continuador de tantos peruanos sean indígenas mestizos o criollos que ofrendaron sus vidas por alcanzar la justicia y la libertad. El 28 de Julio de 1821 San Martín solamente dio su proclama en la plaza principal de Lima, mientras el ejército español se paseaba por diferentes partes del Perú aniquilando a cuanto patriota que se oponía a sus fechorías. San Martín nunca quiso enfrentarse a las huestes españolas debido a que había firmado con el Virrey la Serna el pacto de no agresión. Mientras al ejército español comandado por Serna para ganar tiempo se internó a la sierra sur para batir a los rezagos de pobladores patriotas que desde 1814 se habían revelado en Tacna, Moquegua, Cuzco, Arequipa. Es por ello que San Martín a su entrada a Lima no ofreció resistencia por parte del ejército realista y los criollos refugiados en Lima se le unieron a fin de usurpar el poder a los verdaderos patriotas que entregaban sus vidas en los campos de batalla de sur. Tal es así que los presidentes o representantes de los inicios de la república nunca empuñaron las armas a favor de la independencia de Perú y desde el poder marginaron a los patriotas del sur que habían tomado parte directa en la confrontación con el ejército español.
Si se es justo, algún día la historia prevalecerá sobre la mentira, la historia falsificada por los criollos. El iniciador de la emancipación peruana fue Manco Inca descendiente de los dueños de estas tierras, los indios del Perú, y que hoy disfrutamos de los beneficios de estas grandiosa tierra lleno de abundantes recursos.
Y por último la independencia peruana se logro recién en la pampa de la quinua el 09 de Diciembre de 1824 con la rendición del ejercito español y con la firma del acuerdo que regresaran a España y que no volverían nunca más. Ello gracias a la lucha de muchos, indios, mestizos, negros, mulatos y pocos blancos que integraban el ejército dirigido por el Mariscal Antonio de Sucre de origen Venezolano. Mientras los criollos en Lima compartían el gobierno con el Virrey la Serna desde 1821-1924.
¿Es justa la celebración de la Independencia del 28 de Julio ignorando a los verdaderos artífices de nuestra emancipación? . Que el lector juzgue según su criterio.
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